De Laura Katzuni

Anusim: una historia de valentía

H

abía una vez, hace algunos siglos, una Institución muy cruel y poderosa, llamada la Inquisición.

.¿Habían oído acerca de ella?

.Era una institución que dependía de la Iglesia y tenía mucha fuerza en Europa y América. Era la encargada de supervisar que toda persona estuviera bajo la fe católica, aunque no fuera por voluntad propia, y que no existiese lo que ellos llamaban un “falso cristiano”.

.Pero estarán pensando ¿cómo afectaba esto a los judíos? Los judíos durante miles de años vivieron dentro y fuera de Israel, bajo el gobierno de otros pueblos, en ocasiones con libertad de religión y en otras, bajo fuerte opresión.

.Con el surgimiento de la Iglesia y de la adopción de algunos gobiernos de la fe cristiana, la decisión fue que todo habitante debía adoptar el credo oficial. Esto significaba, que los judíos no podrían continuar rezando al D’s de Abraham, Itzjak y Yaakov, ni cumplir Shabat o Brit Milá. Era imperativo adorar sólo a Ieshu.

.Fue entonces que comenzó un proceso cruel en el cual cada judío debía bautizarse y concurrir a la Iglesia, confesar sus pecados y abandonar el judaísmo.

.Aquel que se negaba, era muerto. Pero los judíos no tenían la intención de abandonar tan fácilmente sus raíces ni siquiera frente a semejante castigo.

.Muchas familias judías tomaron la decisión, y el riesgo, de seguir practicando la religión y los ritos en secreto.

.A ellos se los conoció en la historia con el nombre de “Marranos” o “Anusim”.

.¿Qué hacían?

.Celebraban cada ocasión del luaj (calendario hebreo) a escondidas, a veces en sótanos, y siempre de noche.

.De día, se veían como cualquier otro cristiano, pero en sus casas, cuando caía la noche, hacían presente la luz del judaísmo…

.A continuación, les contaré acerca de una familia de Anusim que casi pierde la vida intentando ser judía…

.Era víspera de Pesaj…como todos saben, el Seder de Pesaj es la celebración central de esta festividad.

.La familia había preparado todo en el más absoluto secreto…el mantel, las matzot, la keará, el vino…la deliciosa cena y las hagadot aguardaban en la mesa.

.Esperaron a que todos los empleados de la casa se fueran y fue entonces que bajaron al sótano. Allí estaba todo listo para comenzar.

.Empezaron con algunos pasos del Seder: “kadesh, urjatz, karpás…” cuando de pronto escucharon pasos acercándose velozmente hacia ellos…

.¡Era el jefe de empleados! Al ver la luz encendida tan tarde, bajó a revisar y vio lo que allí estaba ocurriendo…

.Cabe señalar que todos eran “agentes” de la Inquisición y que la delación era algo muy común y reconocido entonces. Cualquiera era plausible de desconfianza en aquellos tiempos…

.¡Noooo! Gritaron todos de repente. Los seis miembros de la familia quedaron petrificados al ver al empleado entrar. Él miró con asombro y maldad y salió corriendo de inmediato hacia la puerta principal del hogar.

.Tomó uno de los caballos de la familia y montó tan rápido como pudo, directo en dirección a la oficina más cercana de la Inquisición.

.Las niñas miraron asustadas, la madre comenzó a llorar, y entonces dijeron: “¡Estamos perdidos! ¡Nos van a denunciar! ¡nos matarán! No debemos dejar que escape…”

.Mientras que el padre logró mantener la calma y dijo: “si va a poder, va a ir…”

.¿Qué habrá querido decir el padre?

.Nadie comprendía…

.El empleado y su caballo iban velozmente a la oficina a denunciar a la familia de anusim, pero algo sucedió en el camino…

.Tal como le ocurrió a Abshalom, hijo del rey David, cuya cabellera era abundante y larga; que murió con su cabeza atorada entre unas ramas cuando su mula continuó avanzando y él quedó colgado del árbol; así, el cabello de aquel empleado se atoró en una rama, cayó al suelo y murió, sin poder llegar a destino.

.La noche fue muy dura para la familia. Casi no pudieron dormir, angustiados por su destino y suerte…

.Pero en la mañana, la noticia del empleado se supo. Con gran tristeza, pero a la vez alivio, la familia supo que su secreto estaría a salvo. Jag Hapesaj, la fiesta de la libertad, de la redención y de la esperanza, seguiría siendo tal.

.Ahora, la mujer y las hijas comprendieron lo que el padre había querido decir la noche anterior: “si va a poder, va a ir…”.

.Esta es sólo una de las tantas historias vividas en aquellos tiempos, en donde ser judío era peligroso, era ilegal, era condenado.

.Ahora, en los lugares y países en donde se nos permite expresar libremente nuestro judaísmo, debemos aprovecharlo y valorarlo al máximo.

.Sentirnos orgullosos de lo que somos, del pueblo al que pertenecemos cuyos valores de respeto, dignidad, valor por la vida, por la naturaleza, etc, deben elevarnos como personas y hacernos ejemplo en cualquier sociedad en la que nos encontremos.

.En recuerdo a todos los anusim, por su valentía y fortaleza, por su fe y su amor a la Torá.

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