Comentario de la Parashá Shemini

EL FANATISMO NUNCA ES BUENO

Esta semana, nos encontramos estudiando Parashat Sheminí. En hebreo quiere decir octavo.

Este nombre esta basado en el hecho de que luego de que Aarón y sus hijos, estuvieron siete días en el santuario, aprendiendo los distintos procedimientos que deberían realizar en el futuro, dentro del Santuario.,

Una vez finalizada esta preparación en el día octavo, debían entrar en funciones. Fue ese mismo día, en el cuál se llevó adelante el primer sacrificio como ofrenda por la inauguración del Santuario.

La escena era sublime. Todo el pueblo reunido en torno al Santuario. Cada principie llevó una ofrenda alusiva para la ocasión. La presencia divina se posó sobre aquel lugar y un fuego divino salió para consumir la ofrenda.

En medio de tanta algarabía, se nos relata sobre Nadav y Avihú. Estos dos hijos de Aaron, quienes tomaron, cada uno de ellos su incensario y entraron al Santuario.  Al ocurrir esto, nos dice la Torá “Y Tomaron Nadav y Avaihu, cada uno su incensario e ingresaron al Santuario y ofrecieron un fuego extraño al Eterno. Y salió un fuego del Eterno y los consumió

¿Qué pasó? ¿Cómo pudo ocurrir algo así? Muchas son las respuestas posibles para este Hecho; sin embargo, hoy, quiero ofrecer una en especial.

El Rashbam explica en su comentario a la Torá este evento de la siguiente forma: “Los israelitas trajeron su ofrenda al Santuario. En ese instante salió un fuego del Eterno que consumió dicha ofrenda y en ese mismo instante Los hijos de Aarón ingresaron al Santuario en el momento que no debían y fue así que fueron consumidos por el fuego Divino”.

Para pasar en limpio; el problema fue  que Nadav y Avihu ingresaron en un momento indebido al Santuario y allí los alcanzó el fuego.

La tradición judía, ha estado siempre en contra de los excesos. Las exageraciones nunca son positivas, aún cuando estas provengan de la adoración a D´s. El fanatismo puede marearnos y llevarnos al lugar equivocado en el momento equivocado. En fin, la clave está en la moderación, es allí donde reside la presencia de D´s.

Shabat shalom
Rab. Gustavo Katzuni

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *